Mi cartera está construida para ser una especie de All-Weather simplificada: bonos, oro, emergentes, REITs, una parte de acciones de calidad, otra de acciones de mayor incertidumbre o crecimiento, y ocasionalmente commodities.
Ya he hablado de cómo gestiono la parte de emergentes en posts anteriores (con una posición base en MSCI Emerging Markets que puede rotar temporalmente hacia otros ETFs más temáticos, por ejemplo tecnología china), o mi estrategia de rotación de oro (que es la posición base) a plata según el ratio oro/plata. También hablé en artículos anteriores como gestiono la parte de bonos para que sea lo más simple posible.
Dedicaré más adelante un post entero al diseño completo de la cartera —pesos, rebalanceo, riesgo asumido—, pero hoy quiero centrarme en una pieza concreta: qué hago con el dinero cuando no tengo una idea “satélite” en la parte de acciones no-calidad.
Porque ese dinero no se queda parado. Va a su posición base. Y esa posición base no es fija: alterno entre MSCI World y MSCI World Equal Weight según una regla de valoración relativa.
En la parte de calidad esto es más sencillo: mi base es Berkshire Hathaway, y si encuentro una posición satélite en la que quiero invertir (como me pasó con McDonald’s recientemente), vendo parte de Berkshire para financiar la compra. Pero en la parte de bolsa “core-satélite” sin calidad definida, en su situación base (lo que no está invertido en satélites), la pregunta es “¿cuál de estos dos índices, que contienen básicamente las mismas empresas, tiene más sentido comprar ahora mismo?”
Dos índices, mismas empresas, dos filosofías
El MSCI World pondera por capitalización bursátil: cuanto más grande es una empresa, más pesa en el índice. Si Apple vale más que Coca-Cola, Apple pesa más. Si Microsoft sigue subiendo, Microsoft sigue ganando peso. El resultado es un índice muy eficiente, pero cada vez más concentrado: hoy un puñado de compañías explica una parte desproporcionada de su comportamiento.
El Equal Weight hace justo lo contrario. Todas las empresas parten del mismo peso, da igual que sea Apple o una aseguradora europea mediana. No hay “líderes” dentro del índice por definición.
Es el mismo universo de empresas, mirado desde dos ángulos opuestos.
¿Cuál es mejor? Depende, y esa es la respuesta correcta
Hay periodos largos donde el MSCI World bate claramente al Equal Weight —normalmente cuando el mercado está liderado por un grupo reducido de mega caps—. Y hay otros donde ocurre lo contrario, cuando el liderazgo se amplía y empiezan a subir cientos de compañías a la vez en lugar de veinte.
El problema es que nadie sabe de antemano cuándo cambia ese liderazgo. Yo tampoco. Así que dejé de intentar adivinarlo y empecé simplemente a mirar el precio relativo entre ambos.
La lógica de fondo es sencilla: si dos supermercados venden prácticamente lo mismo pero uno cuesta sistemáticamente un 20% más, no tiene mucho sentido comprar siempre en el caro. Con estos dos índices pasa algo parecido: si contienen casi las mismas empresas pero uno cotiza de forma persistente más caro que el otro, puede tener sentido inclinar la balanza hacia el más barato. No porque vaya a subir mañana, sino porque, estadísticamente, pagar menos por beneficios futuros similares suele salir a cuenta con el tiempo.
De ahí nace el sistema.
La variable central
Todo gira en torno a un único ratio:
PER World / PER Equal Weight
Intento llevar un registro del Forward P/E y el Trailing P/E que publica MSCI para ambos índices.
https://www.msci.com/indexes/index/990100/msci-world-index
https://www.msci.com/indexes/index/129857/msci-world-equal-weighted-index
Sin mezclar proveedores ni metodologías distintas. La consistencia de la fuente importa más que perseguir el “PER perfecto”: si ambos índices se calculan exactamente igual, el ratio entre ellos sí es comparable.
Cuando VAL sube, el MSCI World se está encareciendo frente al Equal Weight. Cuando baja, la diferencia se estrecha. El sistema no intenta decidir si el mercado en su conjunto está caro o barato —eso es una pregunta distinta y mucho más difícil de responder—. Solo intenta contestar algo más acotado: de estos dos índices, ¿cuál ofrece hoy la valoración relativa más atractiva? Es una estrategia de valoración relativa, no absoluta.
Cómo se calcula y cuándo desconfío de la señal
VAL_fwd = PER_World_fwd / PER_EqualWeight_fwd
VAL_trl = PER_World_trl / PER_EqualWeight_trl
VAL = 0.6 × VAL_fwd + 0.4 × VAL_trl
Doy más peso al forward porque recoge mejor las expectativas de beneficios, pero incluyo el trailing como ancla frente a estimaciones demasiado optimistas o demasiado pesimistas.
Si la diferencia entre VAL_fwd y VAL_trl supera el 10-15%, no opero. Cuando ambas métricas discrepan tanto, suele ser señal de que el mercado está descontando algo poco fiable —una revisión de beneficios en marcha, ruido puntual— y prefiero esperar a que la imagen se aclare antes de mover capital.
Las reglas de decisión
VAL < 1,10 → Rotación y nuevas aportaciones a MSCI World, a través del ETF IWDA, que es mi posición por defecto.
1,10 ≤ VAL ≤ 1,25 → Zona neutra. No rotación de capital ya invertido. Aportaciones nuevas exclusivamente a MSCI World.
VAL > 1,25 y tendencia de VAL ascendente → El Equal Weight cotiza con un descuento relevante. Aquí considero rotar toda la posición hacia MWEQ (ETF que sigue al Equal Weight), siempre que el filtro de momentum lo confirme (ver abajo).
MSCI World es el estado por defecto del sistema. Equal Weight solo entra en juego en extremos claros y confirmados. La mayor parte de la rentabilidad viene de mantener el core, no de rotar constantemente entre uno y otro.
Por qué la valoración sola no basta: el filtro de momentum
Todos conocemos activos que llevan años “baratos” y que simplemente siguen cayendo. Comprar solo porque algo parece barato es la receta clásica de la trampa de valor.
Por eso añado un segundo filtro, el momentum: calculo el cociente Precio MWEQ / Precio IWDA. Cuando ese cociente empieza a subir de forma sostenida, es señal de que el Equal Weight está empezando a comportarse mejor en términos relativos, y de que el mercado está reconociendo esa diferencia de valoración.
P/E MSCI World vs MSCI World Eq:
Forward P/E MSCI World vs MSCI World Eq:
No quiero comprar lo barato. Quiero comprar lo barato cuando empieza a dejar de caer.
Sobre las ventas: la paciencia también es parte del sistema
Las rotaciones completas generan impuestos, y ese es un coste que cuesta mucho recuperar. Por eso, mientras siga haciendo aportaciones periódicas, simplemente dirijo el dinero nuevo hacia el índice que ofrece mejor valoración relativa en ese momento, sin tocar lo ya invertido.
Reservo las rotaciones completas —vender todo un índice para pasar al otro— para situaciones excepcionales, cuando se cumplen dos condiciones a la vez: la diferencia de valoración es extrema, y el momentum confirma que el liderazgo de mercado realmente está cambiando. Si solo se cumple una, no hago nada. Esperar también es una decisión.
¿Por qué MSCI World Equal Weight? Una lección de la burbuja dot-com
Si miramos la burbuja de 2000-2001, donde también existía una concentración extrema en el índice ponderado por capitalización, vemos con claridad qué suele ocurrir cuando cambia el ciclo o rota el liderazgo del mercado.
Cuando las grandes tecnológicas —donde se había acumulado toda la concentración— empezaron a fallar, el índice ponderado se desplomó con fuerza. Pero el resto de valores, que habían quedado muy rezagados durante la fase alcista previa, aguantaron considerablemente mejor: no siguieron la caída de inmediato, sino con un desfase temporal notable. El Equal Weight terminó cayendo mucho menos y tardó bastante más en marcar techo que el índice tradicional.
La conclusión para una estrategia de rotación es clara: cuando se inicia un declive en las megacaps que arrastra a los índices ponderados, el índice de igual ponderación tiende a descorrelacionarse temporalmente de esa caída.
Es cierto que el MSCI World, al ponderar a favor de las empresas más grandes, suele ser más eficiente en condiciones normales de mercado. Pero en episodios de burbuja, cuando la concentración alcanza niveles extremos, puede tener sentido repartir la inversión por igual entre todas las empresas del índice hasta que la divergencia entre MSCI World y MSCI World Equal Weight se cierre. Esa es, precisamente, la razón de fondo de mi sistema de rotación entre ambos: la concentración extrema es un fenómeno que tiende a corregirse tarde o temprano, mediante un proceso de reequilibrio que puede ser lento, pero que históricamente ha llegado.
Y conviene recordar que esta dinámica no es exclusiva de Estados Unidos. El caso de MSCI Emerging Markets es hoy, si cabe, más extremo: el índice está fuertemente distorsionado por solo tres valores —TSMC, Samsung y SK Hynix—, que concentran una parte muy significativa del total y que podrían estar reflejando una burbuja propia en semiconductores.
Lo que este sistema no pretende hacer
No pretende predecir el mercado, ni batir todos los años al MSCI World, ni encontrar el momento perfecto de entrada. Puede pasar largos periodos rindiendo peor que simplemente quedarse quieto, y eso es perfectamente normal dentro de su diseño. Su objetivo es mucho más modesto: comprar el mismo conjunto de empresas intentando pagar, en cada momento, un precio relativamente más razonable por ellas. Nada más, nada menos.
Un proceso, no una opinión
Con el tiempo he entendido que la mayor ventaja de tener un sistema no es ganar unas décimas más de rentabilidad. Es eliminar la parte emocional de la decisión. Cuando el mercado cae, no tengo que preguntarme qué hacer. Cuando las tecnológicas se disparan, tampoco. Consulto la regla: si valoración y momentum apuntan en la misma dirección, actúo; si no, espero.
La disciplina, casi siempre, rinde más que la brillantez.
Conclusión
No creo que el MSCI World sea mejor que el Equal Weight, ni al revés. Son dos formas distintas de mirar el mismo universo de empresas, y el mercado atraviesa ciclos que premian primero a uno y después al otro. Mi trabajo no es adivinar cuál será el próximo ciclo. Es tener un proceso objetivo que me permita adaptarme cuando ese cambio empiece a producirse.
Al final, invertir rara vez consiste en encontrar el activo perfecto. Casi siempre consiste, simplemente, en tomar decisiones razonables de forma consistente durante muchos años.
Esto no es un consejo de inversión, cada uno debe estudiar y diseñar su propia cartera y sus estrategias. Si os ha gustado este artículo, suscribiros para recibir futuros posts.
Un saludo a todos.






